Salí. Si, y te vi, pendiendo de un hilo, con tu mirada cansada, estrábica, cualquier atisbo de vida en ti era apenas perceptible valga la redundancia. Te vi, indecisa, entre la línea que separa lo real de lo ficticio, abúlica a más no poder llorando a moco tendido, sin saber hacia donde se dirigiría tu siguiente paso. Ni falta hizo preguntarte, para darme cuenta de que te acontecía. Sobre ti, siglos de mentira, dejadez , indiferencia. Sobre ti odio, avaricia, codicia. Sobre ti, todo se resume a una palabra: vida humana. Me contaste que habías visto al amor hablando con el odio y sus secuaces. Me dijiste que la belleza había ido a visitar a la superficialidad. Sobre ti forjamos familia, muros, un destino al que aferrarnos en caso de duda acerca de lo que nos acontece. Me contaste que la esperanza está igual que tú, arrinconada, pendiendo del mismo hilo del que tu lo haces ahora. Te vi, como a nadie, perseverando la paciencia, la amnistía hacia todo lo que se forjó sobre ti. Pero nada de eso fue suficiente. Cogiste tu bagaje, nos abandonaste. Aunque abandonar no es la palabra que se ha de utilizar en estos casos. Me dijiste que eramos incomprensibles, que nos pasábamos la vida esperando a saber cuando se parará el reloj de la vida y lo único que pasa es el tiempo. Me dijiste que la superficialidad y la mentira, los AlterEgo hicieron coalición para gobernar en el mundo.
Y ahora te encuentro aquí, tras la línea que separa el bien del mal. Pendiendo de un hilo. Ahora te encuentro aquí, vida, sin saber qué harás. Y yo te pregunto, ¿vida sin rumbo, o me lo parece a mí?
''Coño, nos anestesiamos, fumamos de memoria contra la monotonía del día día escapamos, de quién ¿si no del viento?, ¿de quién si no del llanto? Kase.O

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