Seguramente que el título le sonará a más de uno. Efectivamente es un pequeño poema que recita el personaje de Segismundo cuando se encuentra en la cárcel. A continuación lo pondré entero y lo comentaré:
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Yo sueño que estoy aquí
destas prisiones cargado,
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño:
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
Efectivamente. Estos versos plasman la realidad. Todo el mundo sueña, hasta el más rico tiene un sueño que
cumplir. Soñar, como dijo alguien, es gratis. Hoy en día parece que nadie tiene sueños. Todo el mundo tiene
sueños pero no los persigue. Es como tener una moto y no utilizarla; si no la utilizas nunca conseguirás aprender. Y efectivamente, como dice Pedro Calderón de la Barca:'' Los sueños, sueños son''. Y no son más que eso, ilusiones que quizá un día, a fuerza de perseguirlos, acabarán por cumplirse.
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