Me aterran las puertas abiertas. Los lados de la cama vacíos. Las mesas individuales. Los cafés solos por partida doble. Las canciones al aire. Los paseos agarrado del viento. Los secretos no compartidos. El éxito y el fracaso, si no es contigo.
Puedo verte en cada lugar al que le dimos una historia que contar, en cada estrella de cuya galaxia decíamos que veníamos. Incluso hay ocasiones en las que te veo mientras sueño y me atrevo decir que es cuando más me gusta verte porque puedo hacer todo lo que siempre quisimos. Seguramente esperáis que diga que la veo incluso cuando cierro los ojos. Y en efecto, así es.
De tu mirada podría decir que, en ocasiones, podía matarme, aunque yo me pregunto hasta qué punto no estoy muerto ya.
Hoy me veo luchando contra los impulsos y contra la razón. Contra los impulsos porque te pueden hacer perder aquello que realmente merece la pena, y contra la razón porque es esa amiga cabrona que siempre estará ahí para recordártelo.
'' A veces les pongo a mis palabras diéresis de colores imitando diademas,
y yo solo observo como juegan en el patio de un poema.
Casi siempre te abandonan demasiado pronto
y las escuchas en bocas ajenas
y te alegras
y te enojas contigo mismo
como con todo lo que amamos con cierto egoísmo.
Y uno se queda en casa, inerte y algo vacío
acariciando aquel vocablo mudo llamado silencio
siempre fiel, siempre contigo.''

No hay comentarios:
Publicar un comentario