miércoles, 10 de febrero de 2016

Bienvenidos a un no lugar

Un no lugar es aquel que, por su transitoriedad, no puede considerarse como lugar. Un no lugar es por ejemplo la sala de embarque de un aeropuerto, por la que miles de personas pasan a lo largo del día pero, al final, cuando todos los vuelos han salido hacia su destino, no queda nadie para considerarlo como un lugar.
El mundo está lleno de no lugares, hasta el punto de considerar el mundo como un no lugar. Piénsenlo, miles de millones de personas han pasado y seguirán pasando por él, pero al final, ¿qué queda de ellos?
Quizás la importancia de una persona en el mundo se mide en la capacidad de la misma de convertirlo en un lugar, o quizás este término no es más que el fruto de una idea existencialista que quiere hacernos pensar que no somos importantes, qué se yo.
Nuestra existencia es una sucesión de acontecimientos que, si bien algunos son irrelevantes, otros muchos quedarán en la memoria de aquellos que nos rodean y podrán considerar que hemos hecho de nuestra vida un lugar. Muchos otros pensarán que nuestros actos son tan pasajeros como el viajero que pasa 5 minutos en la sala de embarque en un aeropuerto y que, al marcharse, nada de él será recordado.
Puede ser que la idea de no lugar sea el concepto perfecto para aquellos pesimistas y vacíos de alma que justifican sus no actos, alegando que de poco importa cómo nos comportemos si al marcharnos no queda nada. O quizás ellos mismos sean esa nada de la que hablan.
Amores pasajeros, citas que jamás tendrán lugar, trabajos que jamás conseguiremos, aspiraciones que no pasarán de ser aspiraciones y un largo etcétera de intentos fallidos en nuestra existencia pueden ser motivos más que suficientes para pensar que somos un no lugar.
Pero quizás este concepto sea motivo más que suficiente para aquellos que pretenden convertir el mundo en un lugar.
Bienvenidos a la terrible pero apasionante historia del chico que, camino a una cita en una cafetería, pensó en la idea de por qué no cambiar ese no lugar por el lugar en el que comenzó la historia de su vida. Suerte chico, el mundo está suficientemente plagado de no lugares como para que tú hagas de esa cafetería otro más.

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