miércoles, 29 de junio de 2016

Hacia un lugar desconocido

Puede parecer difícil contar la despedida de un personaje que no conozcáis, probablemente porque no exista, aunque eso lo dejo a libre elección.
Perdido en el mar del tiempo, sumergido en una prisa sin fundamento ha llegado donde él quería llegar, y me parece algo arrogante preguntarle por qué ahí.
Me parece también algo atrevido preguntarle por qué quiere irse aunque yo mismo lo sepa. Hay personas con un destino fijado, y cuando creen haber cumplido su tarea no sienten más satisfacción que la de dejar este mundo antes de emborronar las historias que ha dejado aquí y que merecen la pena ser contadas.
'' Ya he hecho bastante daño aquí '' se le adivina por fuera.
'' Ya he querido lo suficiente con el corazón'' lleva grabado por dentro.
No pido que le recordéis porque puede que ni yo mismo lo haga. No pido que lloréis su partida más de lo que yo lo haré. Sólo pido que sepáis que existió alguien que quiso, que quiso bien y que quiso hacer el bien. Que hubo alguien que quiso hacer de este mundo un lugar mejor para quien quiso con el corazón. Que en ocasiones lo consiguió y que en otras erró porque el error es inherente al ser humano.
Nuestro personaje ya nos ha dejado y parece ser que tenía algo que dejar grabado en este mundo hasta que la naturaleza lo borrase.
Yo solo me remito a contaros lo que él ha querido que sepáis:

'' Más allá de la grandeza de este lugar,
más allá del odio que alberga,
quiero que el que lea estas letras sepa
que te querría y te quise
 en todos los tiempos verbales que se conocieran.
Que no hay color que describa el oro de tu pelo,
que no hay calor suficiente para describir tus brazos,
que el cielo en tus ojos se quedó corto y se enfadó tanto
que he tenido que irme de este mundo
por decirle que te quise
y por decirle cuánto.''

miércoles, 15 de junio de 2016

Funambulismo en las aceras

Cuentan los sabios,
aquellos que inventaron los refranes
y pusieron nombre a las cosas, 
que una vez se sentaron a charlar
puestas en el mismo banco por casualidad
Tristeza, Miedo y Derrota.

Miedo contaba temblando
lo que nunca pensó que iba a contar,
que siempre que se asustó
no le vino nada mal, 
y que aquellos que no lo hicieron
hoy no lo pueden contar.

Derrota lloraba,
decía que en los libros de texto
de ella nunca se hablaba.
Después le dio por pensar
que de esos libros que de la victoria hablan
no se acuerda nadie conforme los años pasan.

Tristeza concluyó el coloquio
con una sonrisa en su cara.
''Que los felices pueden ser muy felices,
pero jamás podrán presumir,
de tener un lugar tan bello
como el Paseo de los Tristes''.

viernes, 3 de junio de 2016

Rojo esperanza

Quiero que imaginéis un lugar muy gris
con paredes de un gris tan pálido como triste.
Quiero que ya hayáis pensado en cualquier lugar,
para deciros que estamos en mi mente.

La puerta está siempre abierta.
Yo siempre estoy sentado, al entrar,
observando como cada día llegan nuevas personas
encarnando ideas, encarnando recuerdos
y según van entrando, yo las guío a su nuevo hogar.
Pero cada habitación de aquel lugar no es igual.

En la primera habitación, a la izquierda.
suelo llevar aquellas ideas que no me convencen.
Es simple, están más cerca de la puerta
y como la mayoría que ahí entran, nunca se quedan,
a mí no me da ninguna pena si se van o llegan.

Más adelante guardo personas, bastante pequeñas,
que encarnan aquello que leo para, después, vomitarlo
en un folio en blanco que para nada comprueba
si he aprendido, o solo estudiado.

Pasillo adelante pasamos por varias habitaciones
que guardan lugares y canciones.
Es quizás lo más alegre que allí podáis encontrar,
es por eso que les tengo un cariño especial y siempre
hecho la llave después de cerrar; para asegurarme
de que de allí no escaparán.

Al final hay dos habitaciones.
En una guardo a la familia.
No solo a la de sangre, si no a aquellas personas
que pueden considerarse algo más que un saludo
que un hola y adiós;aquellas que yo se que no saldrán
por la puerta de la gente que llega y se va.

La otra habitación es para ti.
Es la única que tiene ventana y la puerta siempre abierta.
Si las paredes se gastasen de mirarlas aquello sería
lo más parecido a una terraza.
Está vacía. A veces titubeo con dejar entrar ahí
a otra persona parecida a ti.
Pero siempre acabo odiándola, mirándola con los ojos
que siempre te he mirado a ti.
Y entonces las personas se cansan de mí
y yo diría que con razón.

Este es mi lugar.
Yo siempre he pensado que es mejor volar.
Que encerrarse en un lugar en el que sabes
que todo lo que ahí estaba estará, no es felicidad.
Porque el día en el que mires dentro de tu mente
y haya algo fuera de lugar
te acordarás de aquel que te dijo
'' Te presto mis alas para poder soñar''.