Hace noche de azul oscuro. Hace noche de no querer querer. Hace noche de frío del que te pone los pelos como escarpias. Hace noche de inventar, de devenir, de crear, de ser y de no querer ser, de ahora sí y luego el tiempo dirá. Hoy hace noche de renacer, de volver a sentir, de volver, solamente volver. Será el café, será el whisky, serás tú, o seré yo, yo qué se. Hoy hace noche de apilar palabras sobre el borde de la imaginación y soplar y que se las lleve el viento y que se queden las que pesen y que se vayan las que quieran irse. Hoy hace noche de hacer recuento; quedaros los que queráis, los que no queráis os invito también a hacerlo. Hoy hace noche de compadecerse de aquel que te entiende, del que lo pretende, del que no hace ni por quererlo y del que no quiere ni por hacerlo. Hoy hace noche de hacer noches, planes, libros, cuentas, cábalas, acábalas...refiérome a las noches. Quédate, te estoy invitando a hacerlo, hoy hace noche de reconciliación. Hace noche para empezar a imaginar, imagina ser lo que siempre quisiste ser , sin dejar de ser aquello que serás por siempre jamás. Te invito a entenderme , a escucharme, leerme, verme hablarme e imaginar de nuevo, imagina las imágenes que en mi cabeza se difuminan, te invito a volar con las alas del simple imaginar.
Ya sabéis, hoy hace noche de no dormir, hoy hace noche de soñar, yo me entiendo.
