lunes, 23 de noviembre de 2015

No me esperéis despiertos

Mientras me decían que me encontrara, yo huía a hurtadillas. Si bien he de admitir que lo más difícil de llevar en la locura es reconocer que uno realmente está loco. Y yo no lo estoy.
Huí por callejones que parecían puestos allí por cualquier deidad que quería que yo escapara de aquel lugar. No se si las farolas se iluminaban a mi paso o eran ellas las que me marcaban el sendero a recorrer. Hacía noche de huir, de encontrarse e incluso me atrevería a decir que hasta de perderse. Hacía noche de llevarse la contraria.
No esperaba encontrarme contigo allí donde fuese. En realidad no esperaba encontrarme con nadie. Creo que en realidad no esperaba encontrarme, si no perderme.
No esperaba escribirte todas las cartas que tú jamás leíste porque yo jamás te escribí. No esperaba encontrar el lugar en el que deberíamos tener una foto pero no la teníamos porque jamás estuvimos allí. Ni tan siquiera esperaba escuchar esa canción que te hacía sonreír al verme porque esa canción no existió. Allí donde fuese, no esperaba esperarte.
Los pájaros parecían haber decidido no piar, los árboles se adelantaron al otoño y deshojados me mostraban un camino incierto. Parece que todos los bancos se habían puesto de acuerdo para teñirse de marrón desgastado y las flores, que jamás te entregué, no iban a estar allí ahora para que tampoco pudiese hacerlo.
Quizás ahora los días no terminen de amanecer del todo y los atardeceres se retrasen tanto que tu impaciencia te lleve a darlos por perdidos. Quizás los días se te hagan tan de noche que la noche sea día.
No me esperéis despiertos , porque quizás sea yo el que no quiere despertar.

martes, 29 de septiembre de 2015

Adivinarte

Había noches en las que yo intentaba adivinarte,
es más, me atrevo a decir que la ilusión que sentían mis ojos por mirarte
podía apenas compararse
a la mayor de las locuras.
Luego hubo tardes en las que el sol hacía amago de quedarse,
nos arropaba y nos mimaba antes de marcharse, y  ese era el momento
que de la locura de mirarte, salieron de mis adentros las mismas ganas de adivinarte.
Por las mañanas despertaba con recelo,
y la verdad he de decirte que mas recelo me daba 
el que no estuvieses allí mientras yo si estaba.
Pero como nada nunca pude hacer, por hacer que te quedaras
hoy, como cada noche, tarde y mañana,
me he puesto el propósito
de decirte que si me faltas
jamás podré adivinar
el enigma que eras tú,
 en el que siempre fallaba.

miércoles, 26 de agosto de 2015

Collapse

Ella me dijo que subiera. No os voy a escribir a continuación la justificación lógica de por qué lo hice, pero estoy seguro que en mi lugar, lo hubierais hecho.
Ni me dijo el destino ni su nombre, y a penas pude dilucidar su aspecto, pero el misterio que escondía tras aquella sonrisa, y del que se adivinaba un ''ahora verás'', me hizo seguirla.
Entonces me cogió de la mano y noté turbulencias. Le pregunté si era seguro, a lo que ella contestó ''está claro que no, pero ha sido tu decisión''. Tenía tanta razón que hubo una milésima de segundo en que la odié tanto como a mí. Al segundo siguiente seguía encandilado.
Aquella noche vimos nebulosas, enanas blancas y marrones, estrellas jóvenes y viejas y nuestras mentes iniciaron un profundo debate acerca de agujeros negros que se quedó en un ''invítame a un café y seguimos''. Y se quedó ahí porque decidió soltarme.
Entonces nos quedamos flotando en aquel vacío de materia. Se iba alejando poco a poco y mis intentos por andar eran tan nulos como el valor de la gravedad ahí arriba.
Intenté llamarla, pero todos sabemos que el sonido no se propaga en el vacío. Lo intenté todo, hasta hice amago de sacar el móvil y llamarla, pero ni lo tenía en el bolsillo, ni tenía
 su número y tampoco esperaba encontrar cobertura a millones de años luz de mi casa con Wi-fi.
Lo que ocurrió a continuación lo se por instinto. Ella comenzó a acercarse a mí sin mediar palabra(no hay que repetir que el sonido no se propaga en el vacío). Me miró a los ojos y leí en sus labios ''seamos creadores de una nueva galaxia'', yo le pregunté ''¿es seguro?'', y volví a adivinar de sus labios ''esa respuesta ya la sabes''.
Lo siguiente que recuerdo fue un sonido tan estrepitoso como el que surgiría de la colisión de dos planetas y su posterior colapso gravitatorio, sonido que asocié con la alarma del móvil.
Las 8:00 AM.
Entonces abrí la ventana y, para sorpresa propia, seguía allí, en Granada, Andalucía, España, Europa, Planeta Tierra, Sistema Solar, Vía Láctea, Universo.
Pero....¿y ella, dónde estará?
''El mundo es necesariamente como es porque hay seres que se preguntan por qué es así'

martes, 24 de marzo de 2015

Yo me entiendo

Hace noche de azul oscuro. Hace noche de no querer querer. Hace noche de frío del que te pone los pelos como escarpias. Hace noche de inventar, de devenir, de crear, de ser y de no querer ser, de ahora sí y luego el tiempo dirá. Hoy hace noche de renacer, de volver a sentir, de volver, solamente volver. Será el café, será el whisky, serás tú, o seré yo, yo qué se. Hoy hace noche de apilar palabras sobre el borde de la imaginación y soplar y que se las lleve el viento y que se queden las que pesen y que se vayan las que quieran irse. Hoy hace noche de hacer recuento; quedaros los que queráis, los que no queráis os invito también a hacerlo. Hoy hace noche de compadecerse de aquel que te entiende, del que lo pretende, del que no hace ni por quererlo y del que no quiere ni por hacerlo. Hoy hace noche de hacer noches, planes, libros, cuentas, cábalas, acábalas...refiérome a las noches. Quédate, te estoy invitando a hacerlo, hoy hace noche de reconciliación. Hace noche para empezar a imaginar, imagina ser lo que siempre quisiste ser , sin dejar de ser aquello que serás por siempre jamás. Te invito a entenderme , a escucharme, leerme, verme hablarme e imaginar de nuevo, imagina las imágenes que en mi cabeza se difuminan, te invito a volar con las alas del simple imaginar.
Ya sabéis, hoy hace noche de no dormir, hoy hace noche de soñar, yo me entiendo.